¿Hacia dónde va la radio y la TV en Venezuela?

En los últimos años Venezuela ha vivido significativos cambios en muchos aspectos como nación, todos producto del entorno político. Los medios de comunicación se han desarrollado tras movimientos políticos. Tal es el caso de la radio, surgiendo durante la dictadura de Juan Vicente Gómez en 1926 con la aparición de la primera emisora de radio (A.Y.R.E) y años más tarde Radio Caracas Radio. Por su parte la televisión surge también en medio de un régimen dictatorial en 1952 durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, con una estación estatal (T.V.N 5) dando paso a Televisa y Radio Caracas Televisión años siguientes.
Logo actual de Radio Caracas Radio
En 1935, Venezuela poseía 13 estaciones radiales en todo el territorio nacional, en 1936 el Estado venezolano funda Radio Nacional de Venezuela y se promulga la primera legislación sobre la radio, la Ley y el Reglamento de Telecomunicaciones. Principalmente la radio servía para escuchar radionovelas, boxeo, béisbol, programas de humor y musicales.

La radio se vio en peligro cuando aparece la televisión venezolana en los 50, sin embargo por ser formatos distintos ambas continúan desarrollándose sin perjudicar al otro, ambos empiezan a colocar espacios publicitarios de sus anunciantes. En cuanto a la televisión a lo largo de la historia han existido dos grandes grupos: Organización Cisneros con Venevisión y 1BC con Radio Caracas Televisión a cargo de los Phelps.


La televisión por cable apareció a finales de los ochenta, incrementando sus suscriptores en los últimos años, sin embargo sigue siendo superada por la programación abierta. El Estado venezolano pasó de tener solo VTV a poseer en señal abierta al menos 8 canales, incluyendo a TVES que ocupa la señal que tenía RCTV antes de ser revocada su concesión por diferencias políticas.

Más de 34 emisoras de radio cerradas, 8 canales de TV estatal, 1 canal de televisión menos y muchos otros autocensurados es el balance de los medios de comunicación actualmente en Venezuela. ¿Lograrán resistir en el tiempo ante esta crisis comunicacional?